Desde hace unos años está creciendo exponencialmente la personalización de productos por parte de grandes empresas para que nos sintamos más cerca de ellos y les seamos fieles, incrementando nuestra fidelidad a una misma marca.

Esta “nueva” estrategia de Marketing ha hecho que en el sector de los productores e impresores hayamos evolucionado y avanzado, junto con los fabricantes de maquinas de impresión digital en el sector de la personalización de todo tipo de productos.

A día de hoy la impresión digital nos permite infinidad de posibilidades para poder personalizar prácticamente cualquier producto desde las ya conocidas camisetas hasta los productos más peculiares, pasando por tazas, vasos, platos, cojines, cortinillas para el coche, etc.

Las nuevas técnicas de impresión digital en multitud de formatos nos ha puesto a nuestro alcance hasta poder hacerlo de manera que podemos personalizar una solo unidad, cuando antes era necesarios hacer tiradas de muchas unidades. Si una mediana o pequeña empresa de pocos empleados desea que sus trabajadores lleven la imagen de marca de su empresa en la ropa de trabajo, ya lo pueden hacer por un coste muy reducido, incluso si un particular desea que cada uno de los miembros de la familia pueda desayunar a diario cada uno con su taza y en ella impresa la imagen que desean, lo pueden hacer por costes muy asequibles, convirtiendo una simple taza, en una pieza única y totalmente personalizada.

Todos hemos visto muchas veces a un grupo de amigos que se imprimen una camiseta o prenda de vestir para una celebración especial. Esa prenda una vez terminado dicho evento se convierte en un recuerdo especial y se convierte casi en un articulo de culto, por todos los recuerdos que nos trae a nuestra memoria de ese día tan especial.

El tener al alcance de todos esta posibilidad, es gracias a la impresión digital y a sus múltiples aplicaciones, para ello no es necesario hacer grandes cantidades de productos ya que se puede realizar a partir de una unidad y en muy poco tiempo, es cuestión de minutos que tengamos nuestra pieza única y a un coste más que asequible.