El regalo publicitario sigue siendo una de las mejores herramientas de marketing. Es una forma de atraer clientes, de fidelizar a los que ya se tienen, de dar visibilidad a la marca y de generar confianza en ella. Sin embargo, a la hora de elegir no todo vale.

Acertar con ese regalo publicitario es la clave para conseguir ese efecto que se busca con él. Y no siempre es fácil. La enorme variedad de posibilidades es una ventaja, pero también hace que en ocasiones sea mucho más difícil acertar con la elección. Estos consejos pueden ser de enorme ayuda.

1. Tener en cuenta la ocasión

No es lo mismo obsequiar con un regalo publicitario con motivo de un lanzamiento o promoción que hacerlo en fechas señaladas como las Navidades o el verano. Y tampoco es lo mismo entregarlo en una feria profesional que a clientes habituales o proveedores como muestra de agradecimiento.

Cada ocasión requiere de un regalo publicitario. Unas veces se podrá elegir algo más informal, como una bufanda, unas chanclas, un juego de mesa o un pequeño objeto decorativo. Para otras habrá que buscar un toque de distinción, normalmente con regalos más clásicos: bolígrafos, agendas, relojes, etc.

2. El negocio o actividad también importan

Siempre cabe la posibilidad de elegir un regalo publicitario tradicional que sirva para cualquier ocasión y actividad. Sería el caso de bolsas o camisetas estampadas, mochilas, llaveros, tazas, etc. Con un diseño atractivo pueden ser realmente eficaces en ese objetivo de llamar la atención hacia la marca.

Sin embargo, elegir el regalo publicitario en función de la actividad de la empresa resulta mucho más efectivo. Por ejemplo: comederos o portabolsas en el caso de tiendas de mascotas, bidones en gimnasios o neceseres en tiendas de estética.

3. Buscar utilidad

Un regalo publicitario debe ser siempre atractivo, de calidad y tener un buen diseño. Pero será mucho más efectivo si, además, es útil. Basta con pensar en esas mochilas que se llevan a todas partes, promocionando la marca allá donde el receptor del obsequio vaya. Es solo un ejemplo, pero habría miles, desde simples pastilleros o paraguas a utensilios de cocina o memorias USB.

Un regalo publicitario útil significa que la marca va a estar siempre en la mente del receptor, que va a emplear ese obsequio en su vida cotidiana. Y utilizarlo significa en muchos casos mostrarlo al mundo.

4. El diseño para acertar con el regalo publicitario

Es importante no concebir el regalo publicitario como un objeto en el que se estampa el logo sin más. Es mucho más, es un vehículo para transmitir un mensaje y una forma de trabajar. Por ello, además del objeto en sí es importante dar a la estampación toda la importancia que se merece.

En el regalo publicitario no pueden faltar los colores de la marca o ese eslogan que la identifica. Personalizarlo de algún modo es introducir en él criterios de distinción que darán mucha más visibilidad a la marca.

5. Segmentar también es importante

Es importante que el regalo publicitario se adapte también al receptor. Y eso, en muchos negocios, significa la necesidad de elegir más de un obsequio o de personalizarlo de diferente manera. La edad, el sexo, las preferencias y hasta la localización cuentan. En empresas dedicadas a una actividad muy concreta, con un público muy determinado, elegir es más sencillo.

El problema llega en negocios con un tipo de usuarios o clientes muy heterogéneos. En ese caso, siempre es buena idea elegir más de un regalo publicitario para entregar según las características del receptor.

Acertar con el regalo publicitario perfecto es posible. Simplemente, es necesario dedicar algo de tiempo a la elección y confiar siempre en profesionales que pueden ofrecer los mejores consejos desde la experiencia. En nuestra tienda online puedes encontrar la mayor variedad imaginable de regalos personalizables. Encuentra ya el tuyo.