Si hay elementos sencillos, pero que ofrecen un enorme juego en decoración, esos son los vinilos decorativos. Se pueden colocar en casi cualquier sitio y son capaces de dar un aire completamente distinto a la estancia: romántico, atrevido, divertido… ¿Lo mejor? Que no desentonan en ningún estilo o ambiente. ¿Pero dónde se pueden emplear? Aquí te damos algunas ideas.

Pequeños detalles que cuentan

Los vinilos decorativos son perfectos para dar alegría a un mueble infantil soso, para adornar las puertas de un armario demasiado simple, para dar color a un baño excesivamente minimalista o para restar seriedad a un despacho.

Pequeños o grandes, sencillos o llenos de colorido, con motivos geométricos o todo tipo de figuras… Las posibilidades en el diseño de vinilos decorativos son infinitas y eso permite personalizar cualquier estancia, espacio o superficie.

 El lettering está de moda

¿Qué es eso del lettering? Sencillo, una tendencia decorativa en auge que consiste en decorar paredes y muebles con letras y mensajes de todo tipo, tamaño y estilo. Los vinilos decorativos son perfectos para ello por su versatilidad y por la facilidad con la que se colocan en cualquier tipo de superficie.

Con vinilos decorativos se pueden hacer frases motivadoras para poner en un lugar visible y levantarnos el ánimo. O se pueden inventar eslóganes que identifiquen a los dueños de la casa y decorar con ellos el recibidor. ¿Más ideas? Juegos de palabras para dar un toque diferente a un espacio de trabajo o incluso poemas enteros en un rincón de lectura.

Murales maravillosos

No todos los vinilos decorativos son de pequeñas dimensiones. Las modernas técnicas de impresión permiten hacer vinilos de gran tamaño, perfectos para cubrir por entero una pared o un armario y darles la relevancia que se merecen. Y en este aspecto, la imaginación tampoco tiene límites.

Las últimas tendencias en decoración nos invitan, especialmente a emplear vinilos decorativos que engañan a la vista y consiguen que estancias pequeñas parezcan mucho más grandes. Son esos trampantojos que simulan un bosque detrás de la cama, una calle o un gran ventanal detrás del sofá o incluso un gran agujero en la pared que nos muestra un paisaje maravilloso.

También tienen cabida grandes vinilos decorativos con motivos florales, con obras de arte, con escenas de cuentos en el caso de habitaciones infantiles o con figuras abstractas si el ambiente de la estancia es actual y atrevido.

Estrenando muebles

En mobiliario, los vinilos decorativos tienen una doble función: decoran y permiten dar una segunda vida a esos muebles que se habían quedado anticuados. Se pueden cubrir muebles enteros con ellos y transformarlos por completo para renovar cualquier estancia sin cambiar ni de armarios, ni de cómodas, mesillas o incluso mesas de centro o auxiliares.

Desde los vinilos decorativos más tradicionales que imitan a la madera o la baldosa hidráulica a otros más atrevidos, cambiar de estilo en el mobiliario nunca ha sido tan fácil ni tan económico. Además, hay que tener en cuenta que la fijación y la resistencia de estos vinilos no van a ser un problema.

Un cuarto de juegos diferente

También en el suelo se pueden poner vinilos decorativos, y son perfectos para crear una zona de juegos de lo más divertida en la habitación de los más pequeños. Se puede convertir en un pequeño parque de diversiones si tienen a sus pies un circuito de coches, una rayuela, un twister o el juego de las tres en raya.

Los diseños de los vinilos decorativos son infinitos, y sus aplicaciones en nuestro hogar, también. Es un modo sencillo, rápido y muy económico de renovar la imagen de la casa. ¿Lo mejor? Que los resultados son siempre espectaculares.