El branding consiste en el desarrollo de una marca. Esto, que parece algo fácil, en realidad tiene mucha relevancia. Todo negocio tiene una marca, lo quiera o no. Esto es así, ya que la marca es algo más que un logo o una campaña publicitaria. La marca es la impronta que deja nuestra empresa en el cliente final.

Por ello antes de desarrollar un proyecto de branding tenemos que ser conscientes de todo lo que implica. La marca en el cliente se crea a partir de la experiencia que le ofrecemos. Crear una experiencia supone mover todo un aparato en la que todas y cada una de las partes de nuestro negocio deben estar implicadas.

Diseño de la marca digital

Una manera de adecuar nuestra marca a los tiempos que corren es la marca digital. Pero no basta con la mera presencia de nuestra web en la red. Se debe crear toda una estrategia y para ello lo primero que se debe es conocer el estado actual de tu negocio y cómo se sitúa frente a la competencia. ¿Por qué la gente compra antes otro producto antes que el tuyo? ¿Qué valor da el cliente a la experiencia que ofreces? Es importante tener en cuenta que la figura central del branding es el cliente y el valor que otorga a tu marca.

Puede que todos tus esfuerzos no hayan tenido el resultado esperado. O que ese producto que creías que era estrella, no lo es tanto. O que la acción más sencilla es la que mejor resultado ha tenido.

Tener toda esta información es un buen punto de comienzo para desarrollar un proyecto de branding. Pero antes de dar cualquier otro paso, hay que tomar una decisión difícil. Es el momento de determinar hacia dónde se quiere ir. Esto fijará los canales de comunicación y establecerá el estilo en nuestro mensaje. Tenemos que fijar cuál va ser nuestro público objetivo.

Con el branding se pretende crear una experiencia que atraiga clientes. Pero es mejor hacerlo de manera estudiada y no masiva. No hay que saturar los medios de manera indiscriminada. Es mejor tener la presencia adecuada que una presencia excesiva.  Queremos que la gente consuma nuestro producto, que repita y que además recomiende la experiencia a sus amigos.

El tagline: la esencia de tu marca

Cuando ya tienes claro cuál es el objetivo es más fácil crear el mensaje que atraiga y diferencia tu producto. El tagline es una frase ingeniosa que se asocia el producto y que ayuda a que sea más reconocible. Puede ser evocador, que de un efecto dramático o incluso cómico. Ayuda al desarrollo de un proyecto de branding ya que colabora a la creación de la marca.

El reto es conseguir que el tagline consiga recoger la esencia de la marca. Debe ser algo que perdure en el tiempo y que consiga ser memorizado. Para ello tenemos que tener, como ya hemos dicho, el objetivo establecido de manera muy clara en nuestro proyecto de branding. Deberá ser corto y simple. Un ejemplo muy bueno que resume todas estas ideas es el de Gillete: lo mejor para el hombre.

Marcas referentes en branding

Vamos a citar marcas referentes en branding. Seguro que en cuanto las nombremos sabrás fácilmente el porqué.

Cocacola es el ejemplo de branding exitoso por excelencia. De hecho sólo hay que comprobar el nivel de inmersión que tiene en nuestras vidas. Las activaciones en los negocios son múltiples. Sus campañas son exitosas y ha conseguido calar en varias generaciones.

Otro caso de éxito es Starbucks. Esto se debe a que la implicación con la marca es total. Son capaces de cerrar todos sus negocios alrededor del mundo un día para formar a sus empleados y asegurarse que su servicio es correcto. La experiencia de ir a un café Starbucks es reconocible en cualquier lugar.

Otra marca referente es Apple que destaca por sus estrategias de diseño y marketing. Su éxito es tal que el nivel de fidelidad de sus clientes es asombroso. Más que consumidores tiene adeptos. El que cae en las garras de Apple lo hace para toda la vida. Incluso logra causar recelos en los consumidores de productos de la competencia.

Como puedes comprobar en estos ejemplos es que cuando un proyecto de branding tiene éxito es porque ha tenido un gran calado en nuestras vidas. El negocio o producto consigue ser referente. Cuando pensamos en el producto inmediatamente se nos viene la marca.  El cliente conoce perfectamente la experiencia y la quiere consumir.

Ahí es donde reside el éxito de un proyecto branding. La marca digital y el tagline son dos grandes recursos para conseguir este objetivo. Harán que la marca tenga la presencia que necesitamos. Haremos que se grabe a fuego en la memoria de nuestros clientes.