El dossier corporativo, o de empresa, es una herramienta básica de marketing, es la forma que tienes para presentar tu empresa, tu actividad comercial, los valores que la sustentan, y en pocas palabras, expondrás los datos y características más relevantes de la misma.

Por eso debe presentarse de la forma más atractiva posible, porque es una herramienta de negocio que presentarás para adquirir nuevos clientes, para que conozcan de ti lo que tú quieres que sepan y como tú necesitas que lo sepan y lo vean.

Este importante documento te permite exhibir tu modelo de negocio y mejorar el posicionamiento en el mercado de tu empresa. Es esencial para una buena estrategia de marketing digital y personal, ya que a menudo es tu carta de presentación en reuniones con nuevos clientes, o en ferias, congresos etc.

Cómo hacer un dossier corporativo perfecto: las 10 reglas imprescindibles

1.- Antes de la plasmación o realización física del dossier necesitas definir o concretar a quién va a ir dirigido, a qué tipo de persona, si son clientes ya existentes para la presentación de nuevos servicios, o como recurso de marketing con un contenido más general para hacer nuevos clientes, o si es un dossier de presentación para una feria o congreso.

Tu dossier será más básico, o más completo, o más genérico o bien más específico dependiendo del tipo de usuario al que lo vayas a dirigir y el objetivo que persigues: corporativo para empleados, proveedores, accionistas, potenciales clientes que no te conocen…

2.- Una vez definido lo anterior, y concretado entonces su propósito, habrá que empezar a definir el contenido fundamental de lo que quieres presentar. La idea, los productos o servicios que realizas, cuál es la base de tu negocio, tu visión, las características que te añaden valor.

3.- Presentación de tu identidad visual: es imprescindible que en destaques la identidad corporativa de tu marca, resaltando tu logo, tus colores, y cualesquiera otras características que uses habitualmente en tus presentaciones y que definan visualmente a tu empresa.

4.- Ya tienes definido lo esencial, ahora toca centrarte en el contenido, en la redacción concreta, en darle forma al texto que quieres que se incluya en el dossier; en la exposición de lo que quieres transmitir.

Debes realizar la presentación de tu empresa conforme hayas definido y evitando dar información superflua, y poco clara. El contenido debe ser el adecuado conforme a quien vaya dirigido; por ejemplo, si vas a lanzar un producto innovador  o programas de formación interna, o simplemente presentar servicios y proceso de fabricación o método de aplicación.

5.- Aporta testimonios, reseñas, clientes importantes con los que trabajes o cuentes, éxitos públicos obtenidos, patentes, logros, noticias en las que hayas aparecido, congresos donde hayas participado, o bien gráficos que expongan tu crecimiento y posicionamiento progresivo en el mercado.

Se trata de ofrecer referencias al potencial cliente, premios, certificaciones, o datos concretos y cifras a los accionistas o partícipes, o los elementos necesarios para la motivación de los empleados que potencien e incentiven su participación en ese crecimiento.

6.- A continuación deberás exponer los datos de contacto, y datos identificativos esenciales, como correo y teléfono, o bien sólo de la empresa (centralita) o si lo ves interesante, de cada departamento, o incluso también del responsable del proyecto concreto presentado o de la producción correspondiente.

7.- Si hasta ahora no has contado con un profesional o empresa que te realice todo lo anterior, en este momento es muy probable que sí lo necesites, ya que con todo lo elaborado necesitas un buen diseño gráfico del producto. Es esencial un diseño contundente y estéticamente cuidado.

El dossier debe contener todo lo esencial, lo que ya has dado forma, pero además debe contener un gran atractivo visual y ser realmente llamativo, porque de otra forma, no accederán al contenido: no querrán leer lo que has escrito, no les parecerá apetecible enterarse de lo que pone.

8.- Al igual que el diseño (normalmente lo hace la misma empresa o  el mismo profesional) debe existir una edición perfecta, cuidando las diferencias de diseño en el ámbito del documento físico o impreso, y el documento electrónico que elabores.

Lo ideal es contar con ambos formatos del mismo dossier, pero ajustar el diseño gráfico del mismo (editar su contenido) para que se adapte a una y otra forma es un trabajo añadido, determinando la estructura perfecta en cada caso.

Número de páginas, distribución etc, son esenciales y ya que vas a contar con un dossier corporativo no se debe escatimar en su perfecta elaboración, o corres el riesgo de conseguir el efecto contrario al que buscas, y es dar una mala imagen.

9.- Impresión. Lo mismo podemos decir de la impresión en el formato físico, esto es, en papel. No puedes escatimar ni dejarlo en manos de cualquiera. La impresión debe ser perfecta, impecable o echarás por tierra todo el trabajo realizado.

Un dossier debe tener una impresión y encuadernación de calidad exquisita porque es la carta de presentación de tu empresa, y al igual que el diseño y edición, no puedes dejarlo en manos de cualquiera, sino de profesionales acreditados, porque recuerda que es tu herramienta esencial de marketing.

Lo normal es realizar pruebas de impresión iniciales, para evitar cualquier error, y contar con la garantía de un acabado profesional, y por eso es imprescindible prestar una especial atención a esta fase y confiárselo a expertos.

10.- Distribución del dossier de empresa. Aquí también dependerá de tu proyecto inicial, y si vas a entregarlo a un equipo comercial que lo distribuya a los clientes o lo vas a incorporar en un stand en una feria.

Lo habitual es contar con varios ejemplares impresos en la empresa, generalmente en la recepción o sala de espera, y llevar siempre uno cuando vayas a conocer a un nuevo cliente. Por eso es tan importante que sea perfecto, porque dará mucho juego y será como tu carta de presentación.

Puede estar además en tu página web digitalizado, y si has editado además uno en formato digital para ser remitido por correo u otros medios electrónicos, puedes empezar a distribuirlo o remitirlo de esta manera.